La flota se encuentra plenamente activa transportando bauxita desde El Jobal. Las gabarras, que pasaron por un minucioso programa de reparaciones y mantenimiento antes del inicio de la zafra, navegan ahora en condiciones óptimas, respondiendo a la demanda de cada jornada.
Los motores en pleno funcionamiento, sostienen día a día la potencia que mueve toneladas de bauxita. Los sistemas mecánicos se mantienen en monitoreo constante para garantizar la continuidad operativa sin interrupciones.
La planificación no se detiene. Reuniones diarias, monitoreo en tiempo real, gestión de trámites y ajustes tecnológicos mantienen la ruta trazada y cada proceso rigurosamente supervisado, incluso con la zafra ya en curso.
Los sistemas de suministro operan a plena capacidad: tanques llenos y sistemas novedosos de avituallamiento aseguran que cada embarcación cuente con todo lo necesario para sostener las travesías.
El compromiso con el equipo y la línea de vida se mantiene vigente en cada jornada. Medicinas y equipos de protección personal acompañan cada operación, reafirmando el compromiso con la seguridad de quienes trabajan en el río.
“Desde el capitán hasta el marino de cubierta, cada rol es importante”. El equipo humano —verdadero motor de la empresa— permanece listo y comprometido, asumiendo con responsabilidad cada tarea en esta zafra ya en movimiento.






